Hoy he ido a la Feria de Abril. Ozú, mi arma.
No había ido nunca. Una buena amiga (hello Lady!) hacia tiempo que no veía a venido a pasar unos días por la ciudad condal y solo verme dice: “Quiero ir a la Feria de Abril”. Ella de naturaleza germana, pensaba que sería uno de los últimos sitios donde pensaba que querría ir.
Cogemos el Trambaix y llegamos a la parada correspondiente. Y mi nariz y mi oído me dan un flashback solo abrirse las puertas del vagón. Olor a fritos, refritos, embutidos y ruido de altavoces destrozatimpanos dándole a la música rociera o éxitos chumba-chumba del estilo del Neng. Las ferias de mi infancia.
Había de todo: autos de choque, noria, atracciones de tiro, tómbolas, … Empezamos a dar la vuelta y comenzamos a ver la fauna que hay en el sitio. Repito, el dios Neng seria el rey para la juventud y lo demás abuelas embutidas con faja en vestidos de faralaes fosforitos (o negros para disimular lo indisimulable). Y mi amiga y yo no pegamos ni con cola en este ambiente.
Acabamos acordando subir en la noria para ver las vistas del lugar y del recinto del Fórum y solo cerrarse las puertas de nuestra cabina leemos ésto en la puerta:
Vista (y fotos) magníficas des de arriba y como el cartel nos lo prohibía no hicimos nada de nada (¡es broma Pitufa!). Para finalizar dimos una pequeña vuelta ganando unos cuantos puntos de colesterol solo respirar el ambiente aceitoso y riendo a escondidas sobre el público que iba llenando el recinto.
Una buena experiencia para ver que existen otros mundos más cerca de lo que pensaba.