Miedo en el cuerpo
Como se habrá notado estos últimos post son un poco flojillos. Las alucinaciones bárbaras por aspirar los aires de Barcelona se suceden cada vez más y son más graves.
Supongo que se debe a que estas últimas semanas soy constatemente analizado y examinado de mis habilidades sanitarias siendo un sinvivir. Si sólo observando mi resplandeciente y regia figura ya tendrian que ser felices para toda su vida, hacerme ofrendas y sacrificar vírgenes en mi honor (bueno, … o que ellas se quedaran un tiempo en mis aposentos).
Cada día debo estudiar ¡CADA DÍA! Como osan hacerme sufrir tanto. Mi tierna mente que habia aprendido a vagabundear en pensamientos estúpidos sobre los pollos cruza-carreteras (¿quizá culpa del salto en paracaidas y su parecido con el vuelo de un pollo?) o monólogos de Mouse pidiendo guerra, está sufriendo.
Van a pagarlo caro.



