Bufff
Semana archiaburrida. Mucho. Nada positivo mucho negativo pero sin bajas en mi moral. Los exámenes se han superado con valor y con orgullo de ese del que te golpeas el pecho con el puño y haces una mueca de ir restreñido pero sonriendo.
Ahora renacer de mis cenizas: este fin de semana toca rescribir páginas de ese libro del que no paso nunca de las 30 páginas y llenar más páginas de la Moleskine (mi nuevo amor) con toneladas de absurdos personajes sacadas de la imaginación de un niño de 5 años con un subidón de azúcar.

En un asalto a una gran papelería ha caído un regalito por parte de Julia.
Como gran figura archiprofesional necesito poder mostrarme ante el gran público con clase.