Encargos y precios para ilustrador, dibujante, diseñador de Barcelona

Un cuarto

flymetothemoonPues sí damas y caballeros (y eso del fondo que no logro identificar): ayer hice los 25 añitos. Me conservo de maravilla en mi espectacular cuerpo de Adonis y las féminas caen a mis pies. A los que me felicitaron muchas gracias: no sabéis cuando llega a emocionarme que os acordéis. Para mi que soy el primer despistado acordarme de esta clase de fechas comprendo a los que se olvidan y envidio los que se acuerdan.
Alguien me dijo que lo que haces el día de tu cumpleaños es lo que te marcará de guía hasta el siguiente. Pues la situación fue que volviendo con el tren hacia mi casa y esperando de pie para poder sentarme me puse a leer un libro de bolsillo (Saramago para más señas). Al cabo de un rato, comencé a fijarme que los 4 grupos de 4 asientos donde yo me encontraba en el pasillo estaban ocupados todos por esa clase de señoritas que ejercen el oficio más viejo del mundo. Iban hablando alegremente y soltando algunas groserias que hasta hicieron enrojecer a un futuro viejo verde como yo. La imagen: Un servidor con libro en mano y de pie como si estuviera predicando en medio de este curioso público.
Miedo me da interpretar como va interpretarse esto para el próximo año.
P.D: La ilustración que acompaña el post es obra de la magnífica Zirta. ¡Un beso guapa!

Actualización:
ismurgo El hombre de otra órbita, Rush, también me manda una magnífica felicitación.
Voy a llorar un rato de emoción.

Ase kaló

Ya es hora de mostrar mi musculatura inexistente, mi piel blanca enfermiza (debidamente conseguida a base de fluorescente y pantalla de ordenador), mis piernas flachuzas de parentesco similar al del pollo. Ya hace calor.
Y aunque eso signifique que mi querido sector femenino me saludará con sus escotes y barriguitas al aire (slurp) con la bajada de mis puntos de atractivo me tocará pasar por el síndrome de la pastelería: mirar de escondidas y sobretodo no tocar.

Viva el Quinto

Hoy voy a hablar de un gran olvidado. El gran héroe oculto: nuestro dedo pequeño del pie.
Sufridor de “Quinto Varo”, “juanetes” y demás torturas a razón de la moda acaba por quedar escondido bajo su hermano. Pobrecillo.
Sólo nos acordamos de él cuando no permite ponernos esos zapatos imposibles y ¿qué le damos a este pobre infeliz? Una simple tirita que al hacer dos pasos se mueve y no sirve para nada.
Dedos meñiques de los pies ¡Rebelaros!, ¡Moveros y pisad con fuerza!
¡Mostraros a la luz!¡Ocupad vuestro sitio de honor en los fetichismos sexuales!¡Abajo el Dedo Gordo!¡Larga vida al Quinto Dedo!

P.D.: Invito a los que quieran a mostrar sus dedos en sus blogs para que ganen el protagonismo merecido.

Leyendo

Aunque últimamente lo tengo un poco olvidado todavía sigo con mi ansia devoradora de libros entre los cuales esta semana pasada han caído los tres primeros la saga del curioso personaje de Artemis Fowl.
Son novelas facilonas y de tipo juvenil pero eso no resta que me lo haya pasado pipa con el mundo peculiar de Eoin Colfer. Artemis Fowl, protagonista y autodeclarado malo, con su guardaespaldas, Mayordomo “El profesional”, se inmiscuyen con los teoricamente conocidos Seres Mágicos (elfos, duendes, enanos, …) que resulta bastante lejano del que todos tenemos en mente. Como ejemplos un centauro paranoico geek que se rie de la atrasada tecnología humana o un enano ladrón capaz de hacer volar una habitación de una ventosidad.
El autor se describe como “La jungla de cristal, pero con hadas”.

Cupones

Chicos y chicas, id ahorrando con los cupones del supermercado para colaborar en la compra de mi katana. La necesito. Lo aseguro.
Gracias a vuestra colaboración podré exterminar a todo el capullo que crea que cualquier cosa que él haga está por encima de los mínimos de la educación y respeto a los demás, a todo aquel que pase de dar las gracias cuando le hacen un favor, a toda persona que sabe que no podría vivir ni consigo mismo y se siente orgulloso de ello.
Si veo que tenéis ganas de colaborar, abriré una cuenta Paypal y os colgaré las fotos de los “castigados” dedicadas. Lo dicho, ahorrad con los cupones.

P.D: Es broma (o no)

¿Me oyes?

Hay gente que vive la música. Perfecto. Ojalá muchos se (nos) relajaramos fácilmente al escuchar alguna canción. Pero resulta que esta mañana en el tren mi compañero de asiento ha decidido obsequiarme, aún llevando auriculares, con una selección de su música favorita. Posteriormente ha pasado a marcar el ritmo con el pie para finalizar semicantando a mi oído(funesta carrera musical le auguro). No creo que quisiera conquistarme.
Saco dos conclusiones:
- El autor de las canciones se merece todos los premios para poder animar de esa forma a alguien un lunes a las 8:15 de la mañana.
- Voy a comprar acciones de audífonos para cuando llegue la generación “¿qué?”.

Podando el seto

Llevar una perilla a lo cabra del monte está bien para una temporada pero ya tocaba quitarla.
¿Ahora ligaré más?

P.D: Ahora, veo que el título me reportará visitas de otro tipo…

Esperando

Soy de esas personas que siempre llega 5 o 10 minutos antes a las citas. Y cuando el sitio de reunión es uno bastante público es divertido y curioso ver las caras de los que esperan.
Figuras solitarias o pequeños corrillos. Miradas perdidas o que comprueban la hora o los mensajes en el móvil. Llega un “esperado” y se suceden besos, abrazos y olisqueo de perfumes. Sonrisas y miradas de arriba a abajo. “¿Llevas mucho? y “Acabo de llegar” falsos.
Y vuelta a empezar.

Aventura en otro mundo

¡AVISO! Es un post para desahogarme.

Esta es la aventura de un chico que fue a hablar para preocuparse de unas goteras de sus vecinos del piso de abajo y salió de él habiéndole llamado mentiroso y tener demasiado orgullo.
Erase se una vez, un piso de alquiler donde vivia Isaak y 3 chicas más. Isaak habia sufrido en sus carnes las largas discusiones por la deficitaria fontaneria de su piso. A razón de ello Isaak conocía tan bien el tema de cañerias que sería la envidia de SuperMario.
La última noticia recibida por la tarde del viernes era un mensaje en el contestador del móvil diciendo escuetamente que volvia a haber problemas “acuáticos”. El sábado al mediodía me presento en su piso para ver el nuevo problema. Para resumir el desague común está roto y cada vez que se hace una lavadora (como era en ese momento) goteaba en su piso. Solución: llama al dueño de nuestro piso y hablarlo. Nosotros dejaremos de usar la lavadora de momento. Parecía fácil.
Día siguiente. Llamada: va a pasar un técnico a ver vuestro desagua el martes a las 17:30. Apañaros para que haya alguien.
Agendas cambiadas y turnos varios para poder estar alguien presente.
Llega el martes, son las 20:30 y no hay noticia. Bajo con buena voluntad (y muchísima buena educación) al piso de ellos para preguntar si pasa algo raro y que tal está el techo. Los personajes son una abuela con problemas cardiacos (y mucho cuento lastimero), un marido calzonazos y un hijo freak de 40 años que vive (¡aun!) con ellos. Y pasa esto:
- Le comento porque no ha venido su técnico y contesta que han quedado ellos que no era necesario. Le pregunto porque no nos han avisado y me dice que yo tardé un día en aparecer por su casa desde la llamada. Claro, yo no tengo otra cosa en mi vida que ir corriendo a verlos.
- Hablando solo con el marido hace caso omiso interrumpiendo mis precisas explicaciones a sus preguntas (ya hechas otras veces). Pregunta pero no quiere escuchar respuesta. Quiere soltarme otra vez el rollo pensando que magicamente yo solucionaré las cosas por el simple de hecho que las repite más veces.
- Sale a escena la Abuela Zombie (que es la mandamás de la casa) hace callar como si fuera un idiota su marido y me repite otra vez la táctica “repetición” del marido. Comienzo a pensar que seguro que debe funcionar.
La abuela dice:
·Conocer mejor la fontaneria de mi piso (relata una visita al piso hace 12 años es suficiente),
·Insiste que nosotros vamos tirando cubos de agua al suelo al fregar y por eso filtra, y que, aunque yo lo niegue (pocas veces fregamos y encima con muy poca agua) que mis compañeras me mienten por miedo a mi terrorífica persona cuando ha pasado del cubo,
·Reclama que compre una lavadora nueva de mi bolsillo ya que está rota (no parece comprender que es la agua normal que sobrante del lavado va a la cañeria que es la que está rota),
·Que no mienta que yo ya le he dicho otras veces que la lavadora está rota -falso-(no es capaz de entender que está bien la lavadora el problema son los lavados y su agua sobrante) y que me deje de tonterias.
- Le pido supereducadamente que no me insulte ni me grite y, claro, y ella me dice que nunca ha gritado ni insultado y su marido “miniyo” me dice que tengo demasiado orgullo.
- Su hijo le pide tranquilidad saliendo de su escondrijo de su habitación y ella lo empuja dentro, le cierra la puerta y le manda callar. Él, su hijo de 40 años, no dice ni mú.
A partir de aquí se anula interrumpiendo para repetirse cualquier frase mia de más de 3 palabras y dicen que ya está todo dicho.
Ah! Y que suerte que no han querido ir a juicio hasta ahora.

De ésta, realmente el Papa me hace santo, me va a besar los pies, bailara con tanga en mi honor y me va a nombrar el nuevo Cristo por esta hazaña.
P.D: Muchísimas disculpas pero necesitaba soltarlo.

Reflexión

¿ Nos concentramos en lo que decimos y hacemos o nos limitamos a repetir los “cliches” de siempre?

Los personajes de mi novelilla estan tirados en medio del mar sin nada más que hacer que darle a la metafísica. Como los tres son mis tres principales facetas de mi carácter la conversación está degenerando entre una conversación de borrachos y un grupillo de semiintelectualoides.
No tengo ni idea de como acabar.