La vuelta al cole

- he dicho – Ya estoy de nuevo aquí.
Y me he acordado de lo malo que es tener memoria selectiva. Ansias algo y luego cuando lo tienes caca.
La primera en sufrir las consecuencias ha sido mi puntiaguda nariz. Creía yo que estando en paraíso de vómitos, ventosidades y gente poco amiga del agua que era Urgencias estaba superando mis límites como ser humano iba muy equivocado. Satanás todavía debe revolcarse de risa con la jugada. La ciudad gana. Metro + Gente + Polución han convertido mi apéndice de la cara en una cosa que se congestiona con suma facilidad y que se destapa en los peores momentos para mostrarme que el mundo es cruel y que el Ikea del hedor tiene un amplio catálogo reservado para mí. Todo para mí envuelto con elegante lacito rosa.
Damas y caballeros, bienvenidos. Empiezan las crónicas de guerra de esta temporada.