Des de las alturas
Saludad al nuevo Spiderman, Supermán o cualquier otro tipejo con adoración por las mallas y repartir leches.
Este fin de semana ha tocado cambiar toda el tema antenil de mi casa por lo que he subido a ese desconocido terreno que es el tejado. He sido recibido por un terreno de tejas que se desprendían al más leve contacto recubiertas de un simpático y resbaladizo liquen. Y para acompañar un ejército de arañas, abejas y moscas que inducen a hacer movimientos bruscos muy recomendables cuando estás en las alturas.
Bueno, el reemplazo ha ido sin muchos accidentes: un bonito corte en la mano, un par de piezas han caído a la calle sin lesionar a nadie y muchas maldiciones en swahili.
Pero el colofón ha sido cuando estando yo encima de la chimenea al bajar se ha derrumbado conmigo encima. Pero gracias a la suerte (o en compensación al karma que no tengo ligando)mis reflejos felinos han hecho que solo tenga unos rasguños.
Así a partir de ahora si veis una silueta acechando vuestra antena, soy yo: AntenaMan, el que destroza chimeneas, lanza cascotes a la calle y batalla a los bichos de los tejados.


Dentro de mis aventuras con el género femenino aparece algo que realmente sorprende a un incauto personaje como yo: la regla.
Señores, sí.