Memento mori
I: Dado que no se sobre que escribir preguntaré a mi subconsciente representado en la forma de Mouse. Me voy a arrepentir.
M: ¿Por qué? La gente me adora. A ti no.
I: Me encantan las ofensas antes de desayunar.
M: ¿Por qué no escribes uno de esos post tuyos criticando a alguien o algo y me dejas en paz?
I: Ya he agotado todos los temas. Y hay cosas de las que no puedo hablar, como esa abuela vecina que me amenaza con sodomizarme con una zapatilla y un rallador de queso. Ups.
M: Por cierto ¿Cómo te van los ligues?¿O todavía sigues llorando chupándote el pulgar abrazado a la almohada?
I: Mal. Aunque hay una con la que me llevo muy bien pero seguro que acabo en BAPS.
M: Eso ya suena a chiste.
I: No, un chiste sería si dijera: Los Siete Enanitos quieren ver al Papa. Consiguen una audiencia y le preguntan: ¿Hay monjas enanas? El Papa, sorprendido, pide a un secretario que haga averiguaciones. Rápidamente la consulta es respondida: No, no las hay. En ese instante, entre grandes carcajadas seis de los siete enanitos comienzan a cantar: “¡¡¡Gruñón se ha follado a un pingüino, Gruñón se ha follado a un pingüino!!!”
M: Comienzo a entender el porque existo. Y luego se extraña cuando no se le acercan ni los Testigos de Jehova (1).
I: ¡Esa vez fue porqué “demostré” interés en lo que decían y no estaban acostumbrados!
M: Si por interés pensamos en recibirlos en calzoncillos de leopardo, ponerse de rodillas con los brazos abiertos y gritarles “Soy vuestro Salvador, adoradme el Becerro de Oro”…
I: Soy un incomprendido. Mañana pienso hacer lo mismo en la iglesia del barrio. Ellos me comprenderán.
M: … ¿Y tú no tienes un examen esta tarde?
I: Bueno, sí, … Voy a buscar una cosilla…
(Este post finaliza con el sonido de desespero de un idiota que pasa las páginas de sus apuntes a toda velocidad viendo que no comprende su propia caligrafía. Un gran sonido para tenerlo de timbre en el móvil.)
(1).Curioso que el corrector ortográfico quiera substituirlo por Anchoa. Merece una reflexión.

