Encargos y precios para ilustrador, dibujante, diseñador de Barcelona

Salón del Cómic de Barcelona 2011

Aunque un poco tarde retomo la tradición de otros años de mis crónicas del salón de Barcelona.
Saló del Cómic de Barcelona 2011

Muchas gracias a todos y de nuevo mil disculpas a todos los que pedisteis Monjas, Junticos y otros personajes. Espero poder retomarlos en breve para todos vosotros que os lo merecéis. <- ¿Ha sonado a amenaza?

Pellizco

Pellizco

Puntos a saber:
- Esta escena no es basada en hechos reales. Rezo para que lo sea.
- No quiero un grupo de Facebook llamado “Toquemosle el culo a Ismurg”. No, cabrones.
- El razonamiento de la primera viñeta es cierto. Soy timidillo y tonto a los intentos de ligue. Mala combinación para alguien tan atractivo y con tanto sexappeal. Por lo tanto, sigo con el ramo de rosas (ya un poco mustias) esperando ese mail. Dicen que las aspirinas hacen que se conserven mejor. Claro, debe ser que a las rosas les debe doler la cabeza (por eso de que las han cortado) y se agradece algo para pasar mejor el mal rato. Además, todavía llevo la pajarita también. Tardé mucho en aprender en hacerla y ahora debo hacerla durar. En la ducha es un horror evitar que se moje. Tuve que buscar como hacerla por internet y resulta que hay hasta una técnica sexual llamada así. Ya ves tú que cosas. Lo que me parece que algo falla en mi plan ya que me da que los mails (y las chicas que los escriben) no van a ver mis rosas (un poco mustias) y mi pajarita (en perfecto estado). Puede que a las chicas ya no les gusten las flores (por ese tema raro de que significan nosequé sexual). O los chicos vestidos de etiqueta. O incluso, he llegado a pensar que puede que los correos no aprecien esos detalles al ser simplemente un mensaje informático. Un sencillo mensaje sin compromiso como “Quiero tener 21 hijos contigo”. Igualito, oiga. Demasiado directo o te vas por las ramas. Como cuando haces palomitas, nunca llegas a pillar el punto correcto y acabas todo quemado y ennegrecido. “Invitalas a un café, que eso funciona” me recomiendan. “Seré lesbiana a esa hora”, “Invoco al diablo, no lo entenderías”, “La multa por aparcar mal se la pondré igualmente” es lo que escucho como respuesta de ellas. “Chatea y twittea, que eso funciona” me recomiendan. Luego que ves todos los hombres barbudos quieren ser adolescentes cachondas, que las webcams crean traumas a raíz del grupo anterior y que no hay que decir que sabes hacerte la pajarita (supongo porque piensan en la postura sexual). “Se tú mismo, que eso funciona” me recomiendan. Si uno se pasa años hacer fuego frotando sus palmas, no funcionará por mucho que uno sea uno mismo. Y conseguirá, como en la vida real, unas manos encallecidas y un bonito codo de tenista por movimiento repetitivo. Ya me huelo una futura recomendación del estilo de “Ponte delante de un autobús, que eso funciona”. En fin, voy a ponerles ibuprofeno a las rosas para variar un poco.

Llega el frío

Llega el frío

Jornaicas 2008

El fin de semana pasado fuí a Zaragoza.

Y si pulsáis aquí podréis leer que pasó: Jornaicas

No me averguenzo de lo que hice. Lo juro Sr.Juez.

Boxeo

Es cierto. He empezado clases de boxeo. Voy a morir. Mucho. Hasta es possible que dos veces.

Ya llevo unas cuantas clases y puedo decir que mis brazos, nudillos y hasta pelos de los sobacos me duelen. Pero carai, poder lucir los guantes y arrearle hostias al saco parecía una maravilla. Y lo es durante los primeros 5 minutos, luego los brazos pasan a convertirse en plomo y queda poco para que me ponga a llorar y moquear encima del saco. Y sonarse la nariz con los guantes puestos no es fácil.

Los compañeros de momento no me dicen casi nada pero por los menos no me señalan con el dedo y se rien de mí. Y no pienso quejarme ya que hay alguna chica que parece capaz de tumbar a un caballo.

En fin, seguiré escuchando el Eye of the Tiger para motivarme.

Diario de Guerra: Resumen final.

Bueno, las prácticas ya han acabado y ahora cual masoquista hecho en falta volver a esa rutina. Se acabó la guerra con Las Abuelas Gordas, los Niñatos, los Discusiones a Gritos y las Olores InHumanas. Además, no creo que nunca vuelva a semidesnudar a tanta gente si no monto una orgía. Espero que me sirve para desabrochar sujetadores ya sólo con la mirada. En fin, el guerrero por fin vuelve a casa y puede descansar… ¡No! ¡Llegan los Exámenes!

No obstante, mi imaginación se dispara y hago mil gilipolleces menos estudiar como toca. Que si un dibujo al margen, que si quedarme dormido babeando el teclado, que si tratar de enseñar a las pelusas del piso a comprar en eBay. Y gracias a lo aprendido con mis prácticas, me he decidido en conseguir una ganga de camilla de masajes esta página. Cuando la reciba habrá post y masajes a quién quiera.

Diario de Guerra: Ultrasonic Boy

Por los cogotes los conocerás” podría haber rezado una hipotética (y algo surrealista) galleta de la suerte.

Estoy en la recta final de mis prácticas y me encuentro rodeado de mis seres más queridos: las maquinillas con botones. Muchos botones.
Tengo magnetoterapia, láser, ultrasonidos, corrientes interferenciales, infrarrojos, … en fin, armamento pesado. Todo listo para ser usado en los pacientes a mi antojo y gusto sádico personal. Creo que si me los aplico todos a la vez seré el próximo mutante de X-men.
Mi especialidad son los ultrasonidos. La víctima es todo paciente rezagado que consigo placar mientras huyen de mí en estampida como ñus ante el león.
Y al refregar tantas cervicales acabo conociendo a la gente por sus cogotes. Y luego me pasa que no los reconozco cuando me hablan de frente (verídico). Eso sí, mi territorio ultrasónico está cogiendo fama de consulta de psicología/médica/deporte/cocina/… y que a veces cae algún masajito.
¡Temblad con Ultrasonic Boy! ¡Vuestros cogotes son míos!

Diario de Guerra: Informe

Bueno, no estoy apartado del mundo como puede parecer. Sigo con mis prácticas en el gallinero con todos los “simpáticos” cada uno más singular que el anterior: mujeres de carnes más que generosas en mallas con estampados de tigre, corrillos a gritos en la zona de electroterapia, niños imposibles de gobernar si no es mediante amenazas físicas a sus móviles.

Y la última novedad es un chico que me tira los tejos. Idiota y demasiado social que es uno, me di cuenta varias horas más tarde mientras esperaba el tren del hecho que la conversación no era tan inocente como me pareció en el primer momento. ¡Dios, maldigo tus bromas crueles!

Por último os dejo con ésto:

Diario de Guerra: 3r día.

- Ismurg, pon esos electrodos a esa señora de allí
- Oído cocina.

- Que zapatos naranjas más chulos
- Gracias señora. Son para desviar la atención de mi cara.
- No, chico. Si tú eres muy gua… guaaaaa… guay.

Me he ido a llorar a un rincón un ratito junto con mi ego hecho trizas.

Diario de Guerra: 2º día.

He aprendido que, al contrario de los buenos vinos, hay zapatos que no deben dejar macerarse demasiado tiempo. La muerte de varias especies protegidas de golpe, la combustión espontanea por metano, los gritos de horror de algún jefe indio presagiando el fin del mundo o en mi caso de hoy que toda una sala haga un radio respecto el epicentro del hedor son pruebas de ello.

Dejadlos libres. Pero antes un poquito de agua, lo justo para cambiar el color de piel, ayudará.